La Red de Control de Delitos Financieros de Estados Unidos, FinCEN, ha retirado dos propuestas que afectaban a ciertas operaciones con monederos de autocustodia y a la mezcla internacional de criptomonedas. El organismo anunció la decisión el 5 de octubre de 2026 y los avisos de retirada surtieron efecto el día 6.
La diferencia es relevante para quien envía criptomonedas desde una plataforma a su propio monedero: se trataba de requisitos adicionales propuestos, no de normas que ya hubieran entrado en vigor. Las retiradas cierran esos procedimientos sin introducir las obligaciones previstas.
En su comunicado, FinCEN explicó que había considerado los comentarios recibidos y vinculó las decisiones con la agenda desreguladora de la Administración Trump.
Qué habría exigido la propuesta sobre monederos
La primera propuesta, publicada en diciembre de 2020, se dirigía a bancos y empresas de servicios monetarios que procesaran determinadas operaciones con activos digitales vinculadas a monederos no alojados. Son monederos desde los que el usuario puede operar sin que una entidad financiera ejecute la transacción.
También comprendía ciertos monederos mantenidos en entidades financieras extranjeras ajenas al marco de la Bank Secrecy Act, en jurisdicciones identificadas por FinCEN. Su alcance, por tanto, iba más allá de los envíos a monederos personales.
Para las operaciones cubiertas superiores a 10.000 dólares, o varias que superaran esa cantidad en un plazo de 24 horas, las entidades habrían tenido que comunicar información del cliente y de la contraparte y verificar la identidad del cliente. Las operaciones cubiertas superiores a 3.000 dólares habrían exigido conservar registros y verificar al cliente.
El aviso de retirada publicado indica que FinCEN no continuará esa propuesta. Esos importes describen el marco descartado; no constituyen una explicación completa de las obligaciones de información vigentes.
Por qué se retiró la propuesta sobre mezcladores
La segunda decisión afecta a una propuesta de octubre de 2023 sobre la mezcla internacional de moneda virtual convertible. Las técnicas de mezcla pueden dificultar el seguimiento del origen, el destino o el importe de una operación.
La medida especial propuesta habría obligado a las entidades financieras cubiertas a registrar y comunicar información sobre determinadas transacciones sospechosas de implicar mezcla fuera de Estados Unidos. Entre los datos solicitados figuraban direcciones de monederos, identificadores de transacciones e información del cliente.
FinCEN ha retirado tanto la propuesta como la determinación asociada de que la mezcla internacional constituía una categoría de operaciones de especial preocupación por blanqueo de capitales. Su aviso de retirada recoge las objeciones a una definición demasiado amplia, que podría desincentivar actividades legítimas e imponer una carga considerable de información.
El mismo documento deja abierta la posibilidad de actuar en el futuro. FinCEN afirma que seguirá vigilando los mezcladores para detectar indicios de blanqueo, financiación del terrorismo y otras actividades ilícitas.
Qué deben tener en cuenta los clientes
Estas retiradas no eliminan el marco general de la Bank Secrecy Act. La guía de FinCEN sobre modelos de negocio con criptomonedas explica que las obligaciones dependen de la actividad que realiza cada empresa, incluida la transmisión de dinero sujeta a regulación.
Para los clientes, el anuncio no garantiza un acceso anónimo a las plataformas ni pone fin a las comprobaciones de las operaciones. Para las empresas, cierra dos propuestas concretas sin sustituir el marco de cumplimiento por uno nuevo. FinCEN también ha preservado expresamente la posibilidad de responder más adelante a actividades ilícitas relacionadas con la mezcla.
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